Una experiencia inolvidable
Fecha: 02/07/2018
Ubicación: Los Tatras
Estado emocional: mixto
Un poco de información: Los Tatras son una cordillera en Europa, y crean una frontera natural entre Eslovaquia y Polonia. Podemos distinguir dos partes; el Bajo Tatra y el Alto Tatra. Voy a hablar de Bajo Tatra que se encuentra al sur del Alto Tatra, en el centro de Eslovaquia. Allí está el parque nacional de Slovenský ráj, o el paraíso eslovaco, donde puedes hacer varias rutas.
Yo „hice” la más famosa, la garganta de Suchá Belá. Su nombre significa seco y blanco. Pues seco no lo es, porque la ruta lleva a orillas de un arroyo. O en el arroyo. Depende. En la ruta podemos encontrar gargantas estrechas, desfiladeros con cascadas, y también escaleras de madera, de metal, diferentes plataformas para poder subir a los karsts y pasar entre los desfiladeros. Muchas veces son muy húmedos, por eso hay que tener cuidado si no quieres resbalarte. Si no llevas botas de montaña, no prestas atención, tienes miedo a las alturas, o sales por la tarde, será difícil hacer la ruta.
En Internet pusieron que el tiempo de recorrido de la Suchá Belá era más o menos 4 horas en total, y 4 kilometros. Pero nosotros tardamos mucho más en llegar a nuestro destino. Creo que es porque hice muchísimas fotos, (desafortunadamente han desaparecido, solo me quedaron las que subí a facebook) por eso avanzamos muy lentamente. Además para mí esa ruta fue dura y tenía miedo de que me cayera de las escaleras. Todo esto no habría sido un problema grave si hubiéramos llegado al destino. Pero no. Empezó a anochecer, y nos perdimos. Y como sabéis en un bosque anochece más rápido. Cuando más ocuro estaba, más miedo tenía. Le dije a mi padre (porque con él estuve allí) que llamara a los rescatadores en montaña. Primero dijo que no, porque „casi llegamos”, pero después les llamó. Ellos no hablaban húngaro, por eso comunicamos en inglés. Mi padre estaba hablando en mi teléfono (el suyo se quedó sin batería, el mío no, porque antes de salir puse un powerbank en mi mochila) cuando de repente se cortó la llamada. Nos enviaron un mensaje que les diéramos nuestras coordenadas GPS, pero no teníamos cobertura, por eso decidimos seguir adelante. No pudimos regresar en el mismo camino, porque la ruta era unidireccional. Entonces seguimos adelante usando linternas. Al fin vi una senda de betún, luego bancos y una tabla que nos señaló el fin de la ruta. Desde allí habríamos tenido que caminar no sé cuántas horas más para volver al aparcamiento donde habíamos dejado el coche, por eso los rescatadores vinieron por nosotros. Pero tardaron media hora en llegar. Entonces estábamos esperando cansados en el medio de la nada, en la oscuridad, con el frío que hacía. Pero por fin llegó un coche grande con faros fuertes y nos llevó a nuestro coche. Allí tuvimos que rellenar muchos papeles, y después pudimos ir a nuestro alojamiento que no estaba cerca, por eso llegamos a la una.
En conclusión: Afortunadamente era previsora, y llevé powerbank (batería externa), porque si no lo hubiera llevado, no sé cómo y cuándo habríamos recibido ayuda. Aunque tuve una experiencia mala, ahora
pienso que valió la pena, porque el paraíso eslovaco es impresionante, no se
puede comparar con nada. Me gustaría volver y hacerlo sin sorpresas.
Chispa





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